De la Vida al I-ching

En la alta antiguedad, cuando el hombre daba sus primeros pasos, tuvo la necesidad de explicarse el mundo que lo rodeaba. Usando un gnomón empezó a medir las luces y las sombras y descubrió las leyes que rigen el universo humano en nuestro planeta. Todo esto basado en un modelo matemático codificado a través de los bigramas, trigramas y hexagramas sentando las bases del sistema binario muchos siglos antes del nacimiento de Leibnitz.

Este proceso, de unos 700 años de duración aproximadamente, fue atribuido al sabio FU XI y complementado posteriormente por otro sabios que añadieron aristas de mayor complejidad a este sistema matemático. Personas con alto conocimiento aplicaron este conocimiento base a la guerra, las artes marciales, la arquitectura y a cuanto espacio de la vida humana fuera posible. En Medicina China, es conocido como I Ching Médico y nos sirve hasta hoy

Todo ese conocimiento matemático, dividido en niveles jerarquicos de funciones, está presente en el funcionamiento del cuerpo humano. Cada punto representa un paso de esa función compleja denominada Vida. La ciencia médica explica como traducir esos valores numérico funcionales en síntomas y signos, para así escoger la mejor vía para devolver el equilibrio al sistema.

Dominar la Medicina Tradicional Oriental lleva tiempo y pasión. Entender su lógica lleva a adentrarte en el sendero de la ciencia antigua. Hay mucha más sabiduría en el interior del hombre, que en la más voluminosa de las enciclopedias.

La descripción funcional del ser humano desde la antiguedad, permitió descubrir el camino al equilibrio óptimo del hombre. A ese proceso lo denominamos salud y depende de condiciones internas y externas. Activar nuestros mecanismos reguladores es parte de la acción de la Medicina Tradicional Oriental. Lograr que no se desequilibre nuevamente el sistema es algo que un acupuntor puede hacer. Así tenemos una medicina preventiva por excelencia, de alta complejidad y con principios de extrema sencillez.

El cosmos funciona y cambia, ausencia de cambios es ausencia de VIDA. Nosotros somos una parte breve de ese Universo, nuestro devenir humano obedece al alto grado de armonía del Universo en su conjunto. Lo descubrieron los Antiguos de alta erudición y lo codificaron a través del I Ching

Lo más importante de todo es que lo puedas aplicar al diario vivir, y aplicarlo al ámbito de tus competencias. Es la Matematica de la Vida de la cual no te salvas… y si te salvas, no te quedes conmigo 😉

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