Dos no es igual que uno más uno

En Medicina Tradicional Oriental pudiera decirse que existe una sola regla: Todo cambia. El Universo se precipita en miles de seres siguiendo transformaciones matemáticas, donde la materia, el espacio y el tiempo son tejidos con polvo de estrellas.

En la Alta antiguedad , cuando el Hombre empezó a pensar en el lenguaje del Universo, nombró con letras y números al Dao que no puede ser nombrado porque se alejaría del misterio, mientras que el Dao que puede ser nombrado sigue en su camino reglas inmutables

El Hombre comprendió que el Dao se escinde en dos: Yin y Yang. Ambas funciones fueron usadas para entender el ciclo de la Vida, la Salud, la enfermedad, la Arquitectura, la guerra, el Tiempo. Comprendieron que los cursos de agua, la construcción de los palacios, la recogida de las cosechas, los acontecimientos sociales, la forma de las montañas y los valles; obedecían a estas leyes jerárquicas superiores, subordinando sus funciones, de una en una, al latido del Cosmos interpretado desde la visión humana.

Los antiguos definieron números y funciones, entendieron la magia de los ciclos y explicaron de manera exquisita la maquinaria del Mundo. Este se resume en el hombre a través del concepto Cielo Hombre Tierra, que engloba en si mismo a las cinco funciones.

El Hombre evoluciona del Yao Yin al Yao Yang, a los bigramas y su codificacion de las cuatro energias de los Jiaos Superior Medio e Inferior y la Cuarta función. Crece como especie cuando el Shen le permite verse Humano como centro en esta tierra y codifica ocho funciones primordiales para entenderse a si mismo dentro del espacio y el tiempo. Todo lo anterior es nuevamente explicado a través de las 64 mutaciones del Qi.

El hombre que escoje seguir este camino de conocimiento y vacío es considerado un sabio, sin importar religión,estatus, profesión etc. Un sabio del Conocimiento Humano puede guiar a la Humanidad llevándose a si mismo a la armonía plena con el planeta donde habita

En la evolución del Dao todo cambia según leyes fijas.

Volvamos al Dao

En Medicina Tradicional Oriental pudiera decirse que existe una sola regla: Todo cambia. Sin embargo existen cosas inmutables, por ejemplo el automovimiento de los cinco elementos, el ciclo de control, los factores climáticos etc. La disposición y funciones de los órganos internos no cambian, sin importar en que lado del Ecuador te encuentres. ¡Cuidado con los Maestros de Humo!

Del solsticio del invierno,donde nace el Yang, vamos al solsticio de verano donde nace el Yin. El Yang nace entre los riñones, el Yin en el corazón. Ambos crecen a lo largo de las 144 funciones para darle la vida al ser humano a través del equilibrio Agua Fuego, del que mucho se habla y poco se comprende.

Del Solsticio al Equinoccio crece la Función, del Equinoccio al Solsticio decrece la Función. Primavera, Verano, Quinta Estación, Otoño e Invierno se suceden en ese orden sin importar la parte del planeta donde se encuentre el observador. Con ellas el Ciclo de Generación sigue un orden lógico, fijo, grabado literalmente en las estrellas.¿Sabes por qué? Te doy una pista: la única estrella que permanece fija en el firmanento en el hemisferio norte tiene mucho que ver

Para todo el planeta el sol y la luna salen por el este y se ocultan por el oeste: los antiguos codificaron los 64 hexagramas siguiendo estos pulsos de sombra- luz del Sol y la Luna. Justamente la Palabra I ching encierra esta sabiduría en su nombre. El Ideograma I está compuesto por los caracteres sol y luna con la connotación de «simple», «cambiar» Ching significa camino.

Con esta elegancia se define a través del tiempo, las mutaciones del Qi para el Universo Humano. ¿Te animas a descubrirlos?